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¿Cómo funciona un concentrador de oxígeno?

Si estás aquí ya te preguntaste cómo funciona un concentrador de oxígeno, en MGM te lo explicamos de una manera que es sencilla de entender.

¿Qué es un concentrador de oxígeno?

Los concentradores de oxígeno son dispositivos médicos que ayudan a las personas que tienen un nivel bajo de oxígeno en la sangre. Se alimentan enchufando el dispositivo a una toma de corriente o usando una batería. Si se utiliza una batería, deberá cargarla enchufándola a un toma de corriente en su respectivo cargador o concentrador.  La mayoría de los concentradores también vienen con un adaptador para que pueda usar el dispositivo en vehículos mientras se transporta de un lugar a otro.

¿Cómo funciona un concentrador de oxígeno?

Un concentrador de oxígeno recibe aire, lo purifica y luego distribuye el aire recién formado. Antes de ingresar al concentrador, el aire está compuesto por un 80 por ciento de nitrógeno y un 20 por ciento de oxígeno. Un concentrador de oxígeno usa ese aire y luego sale entre 90 a 95 por ciento de oxígeno puro y 5 a 10 por ciento de nitrógeno. El nitrógeno se separa para brindarle al paciente la mayor dosis de oxígeno posible, ya que es difícil obtener ese porcentaje de oxígeno sin la ayuda de un dispositivo médico. Entender cómo funcionan los concentradores de oxigeno es un proceso complicado, pero aquí te lo explicamos en 5 pasos: El proceso del concentrador de 5 pasos:

1. Toma aire de la habitación

El concentrador de oxígeno comienza su proceso al succionar aire del entorno a través de un compresor. El aire ambiente está compuesto aproximadamente por un 21% de oxígeno, un 78% de nitrógeno y pequeñas cantidades de otros gases.

2. Filtra el aire

Antes de que el aire entre al sistema, pasa por filtros que eliminan partículas, polvo y contaminantes. Este paso es crucial para garantizar que el aire que ingresa al concentrador esté limpio y libre de impurezas.

3. Comprime, separa gases y concentra oxígeno

El aire filtrado es comprimido por el compresor y luego dirigido a los tamices moleculares. Estos tamices están compuestos por zeolitas, un tipo de mineral que tiene la capacidad de adsorber el nitrógeno del aire. Mientras el nitrógeno es capturado por las zeolitas, el oxígeno pasa a través de los tamices, incrementando su concentración. El oxígeno separado, ahora con una pureza de aproximadamente el 90-95%, se almacena temporalmente en un reservorio dentro del concentrador. El proceso de adsorción de nitrógeno se alterna entre dos tamices para asegurar un flujo continuo de oxígeno.

4. Humidificación

En algunos modelos, el oxígeno concentrado pasa a través de un humidificador antes de llegar al paciente. Esto es especialmente útil en terapias de oxígeno prolongadas, ya que la humidificación evita la sequedad en las vías respiratorias.

5. Entrega el aire purificado

Finalmente, el oxígeno concentrado y, si es necesario, humidificado, se entrega al paciente a través de una mascarilla, cánula nasal u otro dispositivo de administración de oxígeno.

¿Para qué sirve un concentrador de oxígeno?

El concentrador de oxígeno es un dispositivo médico diseñado para proporcionar oxígeno suplementario a personas que tienen dificultades para respirar o que presentan niveles bajos de oxígeno en la sangre, condición conocida como hipoxemia. Este aparato es especialmente útil en la oxigenoterapia, un tratamiento que busca aumentar la cantidad de oxígeno disponible para los pacientes con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.

Opciones complementarias para la apnea del sueño

Si sufres apnea del sueño, considera opciones complementarias como el equipo cpap para mejorar tu descanso nocturno.

Aquí se detalla su utilidad:

Tratamiento de enfermedades respiratorias

    • Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC): Los pacientes con EPOC suelen tener dificultades para mantener niveles adecuados de oxígeno en la sangre. El concentrador de oxígeno ayuda a mejorar su capacidad respiratoria y a aliviar la falta de aire.
    • Fibrosis pulmonar: Esta enfermedad causa cicatrización en los pulmones, lo que dificulta la absorción de oxígeno. Un concentrador de oxígeno puede ayudar a mejorar la calidad de vida al aumentar la cantidad de oxígeno que llega al torrente sanguíneo.
    • Neumonía: Durante las infecciones pulmonares graves, como la neumonía, un concentrador puede proporcionar el oxígeno adicional necesario para superar la crisis respiratoria.

    Manejo de enfermedades cardiovasculares

    • Insuficiencia cardíaca: En algunos casos de insuficiencia cardíaca, los pacientes pueden experimentar niveles bajos de oxígeno debido a una mala circulación sanguínea. El concentrador de oxígeno ayuda a mantener los niveles adecuados de oxígeno, reduciendo la carga sobre el corazón.
    • Enfermedad coronaria: Pacientes con enfermedad arterial coronaria pueden beneficiarse del uso de un concentrador de oxígeno para mejorar el suministro de oxígeno al corazón y otros órganos.

Soporte en terapias de oxígeno prolongadas

  • Cuidado domiciliario: Los concentradores de oxígeno son ampliamente utilizados en el hogar para pacientes que requieren oxígeno de manera continua o intermitente. Esto permite una mayor movilidad y calidad de vida.
  • Rehabilitación pulmonar: Durante programas de rehabilitación pulmonar, el uso de un concentrador de oxígeno puede ser esencial para ayudar a los pacientes a realizar ejercicio y otras actividades físicas de manera segura.

Utilidad en situaciones crónicas y agudas

  • Apnea del sueño: Para algunas personas con apnea del sueño, un concentrador de oxígeno puede ser parte del tratamiento, especialmente si sufren de hipoxemia durante la noche.
  • COVID-19: Durante la pandemia de COVID-19, los concentradores de oxígeno se convirtieron en un recurso crucial para pacientes con niveles bajos de oxígeno debido a la infección.

Partes de un concentrador de oxígeno

Son muchas las partes que componen un concentrador de oxígeno de alto flujo. Un compresor y una serie de filtros son algunas de las partes principales. A continuación, se describen las principales partes de un concentrador de oxígeno:

Compresor

El compresor succiona aire del entorno y lo comprime para enviarlo a los filtros de tamiz molecular. Es el componente responsable de la presión del aire dentro del sistema.

Filtros de Aire

Existen varios filtros en el concentrador que eliminan polvo, partículas y contaminantes del aire antes de que entre en el sistema. Los más comunes son el filtro de partículas y el filtro antibacteriano.

Tamiz Molecular (Zeolita)

Este es el corazón del concentrador de oxígeno. El tamiz molecular está compuesto por zeolitas, que son minerales que absorben el nitrógeno del aire comprimido, permitiendo que el oxígeno pase y sea recolectado. Este proceso es lo que permite concentrar el oxígeno.

Válvulas de Control

Las válvulas de control regulan el flujo de aire y oxígeno a través del sistema, dirigiendo el aire comprimido hacia el tamiz molecular y liberando el nitrógeno capturado.

Reservorio de Oxígeno

El reservorio almacena el oxígeno concentrado antes de que se entregue al paciente. Asegura que el oxígeno esté disponible en cantidades suficientes para mantener un flujo constante.

Humidificador

Algunos concentradores incluyen un humidificador para agregar humedad al oxígeno antes de que el paciente lo inhale, evitando la sequedad en las vías respiratorias.

Tubería de Oxígeno

Es la manguera o tubo que transporta el oxígeno desde el concentrador hasta el paciente. Generalmente se conecta al reservorio de oxígeno o al humidificador.

Panel de Control

Permite al usuario ajustar el flujo de oxígeno y monitorear el estado del concentrador. Incluye interruptores, indicadores de nivel de oxígeno y alertas en caso de mal funcionamiento.

Silenciadores y Amortiguadores

Estos componentes reducen el ruido producido por el compresor y las válvulas, haciendo que el concentrador sea más silencioso y cómodo para su uso en ambientes domésticos.

Carcasa Externa

Protege todos los componentes internos del concentrador, proporcionando una estructura robusta y portátil para el equipo. Estas partes trabajan en conjunto para asegurar que el concentrador de oxígeno funcione eficientemente, proporcionando un flujo constante de oxígeno puro al paciente. El aire comprimido se mueve hacia los filtros. El filtro juega un papel importante, ya que es el dispositivo que elimina el nitrógeno del aire. Un material llamado zeolita, que es un cubo microscópico de seis lados con agujeros en cada lado, se encuentra en el filtro, esto es lo que elimina el nitrógeno del aire, fundamentalmente a esto se les llama filtros de zeolita para concentrador de oxígeno o filtro de zeolita para oxígeno. Existen usualmente 2 filtros dentro del concentrador. Después de que el aire es comprimido por primera vez en el concentrador, se fuerza al primer filtro. El oxígeno se envía al tanque de producto. Luego, el primer filtro se llena con nitrógeno. A continuación, se cambia el flujo de gas y el aire comprimido se mueve al filtro. El compresor del primer filtro se envía a la sala exterior y el aire del tanque de producto vuelve al filtro. La caída de presión del primer filtro hace que se debilite el oxígeno, haciendo que la zeolita libere nitrógeno. El oxígeno y el nitrógeno vuelven a unirse y se liberan en la habitación como aire normal. Luego, el aire se comprime y se envía al segundo filtro donde el oxígeno se mueve a través de él al tanque. Todo el ciclo comienza de nuevo con el primer filtro después de unos segundos. Otras partes importantes son el sistema de enfriamiento que evita que el concentrador de oxígeno portátil se sobrecaliente y la cánula nasal que administra el oxígeno purificado después de que el oxígeno ha pasado a través de todos los filtros. La cánula ayuda a mejorar la absorción de oxígeno.

¿Cómo se usa un concentrador de oxígeno en casa?

Habiendo entendido cómo funciona el concentrador de oxígeno podemos pasar a algo más práctico, el uso de este equipo. Para utilizar un concentrador de oxígeno, sigue estos pasos:
  • Coloca el equipo en un área bien ventilada, lejos de paredes.
  • Conéctalo a la corriente y enciéndelo.
  • Ajusta el flujo de oxígeno según las indicaciones médicas (en litros por minuto).
  • Usa la cánula nasal o mascarilla, asegurando que estén bien colocadas.
  • Monitorea el equipo para asegurarte de que funcione correctamente.
  • Apaga el concentrador cuando termines y realiza el mantenimiento regular del filtro y accesorios.
Antes de activar un concentrador de oxígeno, deberá preocuparse de que todos los accesorios se encuentren conectados (conector unión + vaso humidificador + extensión (opcional) + cánula O2).

Recomendaciones para el uso seguro

Verifique que no haya nada que esté bloqueando el flujo de aire hacia el concentrador. Aléjelo de cualquier cosa u objeto que se encuentre cerca de él, (paredes, muebles, cortinas) o quite cualquier artículo, como toallas, ropa, etc. que cubran las rejillas de ventilación del concentrador. Asegúrese que ninguna de sus mangueras esté doblada, que la perilla del medidor de flujo no esté completamente apagada y que se encuentre en la configuración recomendada por su médico. Una vez que haya encendido su concentrador de oxígeno y todo esté funcionando de la manera en que se supone que debe hacerlo, podrá iniciar su terapia.

Preguntas frecuentes (FAQ)

Los concentradores de oxígeno funcionan conectados a la corriente eléctrica, por lo que dejarán de operar si se corta la luz. Para estos casos, se recomienda contar con una fuente de respaldo, como un generador o un balón de oxígeno de emergencia, especialmente si el paciente depende del oxígeno continuamente.

Un concentrador de oxígeno está diseñado para funcionar durante muchas horas seguidas, incluso las 24 horas del día si es necesario. No obstante, se aconseja realizar pausas breves para evitar el sobrecalentamiento, y siempre seguir las indicaciones del fabricante y del profesional de salud.

Sí, los concentradores de oxígeno han sido ampliamente utilizados durante la pandemia para tratar pacientes con COVID-19 que presentan dificultad respiratoria leve o moderada. Sin embargo, su uso debe estar indicado por un médico, ya que no todos los casos son aptos para tratamiento domiciliario.

Depende de la necesidad del paciente. El concentrador es ideal para uso continuo en el hogar porque produce oxígeno ilimitadamente mientras haya electricidad. En cambio, los balones de oxígeno se agotan y requieren recargas. Por eso, muchos profesionales recomiendan usar ambos en conjunto: el concentrador como fuente principal y el balón como respaldo en caso de emergencias.

Tabla de contenidos

Posee estudios especializados en polisomnografía y medicina del sueño realizados en diferentes países como Estados Unidos, País Vasco, Alemania. Es miembro de la American Asociation of Sleep Technologist (AAST).

Posee una larga experiencia en la instalación y mantención de los laboratorios de estudios del sueño de las más prestigiosas clínicas y hospitales en Chile. Recibió formación técnica avanzada de Respironics Inc. y participó como asesor técnico de laboratorios de sueño en América Latina.

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